Bienvenidos

Publicado: octubre 14, 2010 de gckrdnas en Uncategorized

Este blog fue creado para publicar información sobre el Aborto, la cual esperamos que sea de mucha ayuda para hacer conciencia en las personas que lo practican, y talvez dejen de asesinar,  porque eso es lo que hacen, asesinar a niños inofencivos que no se pueden defender.

Hallan dos mil fetos en templo

Publicado: noviembre 21, 2010 de gckrdnas en Uncategorized
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Sáb, 20/11/2010

La policía localizó ayer mil 654 cuerpos en un monasterio budista, que se suman a los 348 encontrados el martes en el mismo recinto.

Los cuerpos fueron descubiertos en bolsas de plástico y serían producto de abortos ilegales realizados en Bangkok. Foto: AFP

La policía tailandesa, que investigaba un fuerte hedor proveniente de un templo budista, encontró más de dos mil fetos humanos escondidos en el depósito de cadáveres del lugar y que, al parecer, habrían sido llevados desde clínicas en las que se efectuaban abortos ilegales.

Durante la investigación inicial en el templo en Bangkok el martes pasado, las autoridades policiacas descubrieron pilas de bolsas de plástico y papel de diario que contenían más de 348 fetos de acuerdo con reportes del diario tailandés Bangkok Post.

Sin embargo, el teniente coronel de la policía tailandesa, Kanathud Musiganont, afirmó a los medios de comunicación que los trabajadores retiraron ayer muchos más cuerpos de la morgue del templo budista. Se tratarían de 1,654 fetos más en condiciones similares en otras dos salas de dicha morgue.

En total, más de dos mil fetos fueron retirados de bóvedas donde los cadáveres son enterrados tradicionalmente por los monjes antes de la cremación, que en algunas circunstancias puede tardar años.

Los fetos fueron localizados durante la noche de ayer cuando la policía efectuó una nueva búsqueda en el templo de Wat Phai Ngern.

Según Sombat Milintajinda, portavoz policial, algunos de ellos estaban allí desde hacía más de un año.

El aborto es ilegal en Tailandia salvo en tres circunstancias: en caso de violación de la mujer o incesto, si el embarazo afecta la salud de la madre y si existen anormalidades del feto. Sin embargo, existen unas cuatro mil clínicas en Bangkok sospechosas de realizarlos.

Para el ministerio de Salud Pública, tienen lugar en Tailandia unos 80 mil abortos ilegales al año.

El primer ministro Abhisit Vejjajiva, declaró ayer que es necesario aplicar medidas ulteriores para impedir el aborto ilegal, aunque su gobierno no revisará las leyes relacionadas con la interrupción del embarazo.

El premier tailandés aseguró que su gobierno ha examinado el asunto y considera que “las actuales leyes son apropiadas y suficientemente flexibles”.

Varias personas han sido arrestadas en el caso: dos empleados funerarios —un hombre y una mujer— por esconder los cadáveres y ocultar las causas de las muertes, y una empleada acusada de operar una clínica médica sin licencia y efectuar los abortos.

Los trabajadores funerarios reconocieron que recibían dinero —el equivalente a 16 dólares por cadáver— por colectar fetos de las clínicas ilegales de aborto y deshacerse de ellos quemándolos en el horno de cremación del templo, pero que éste se había descompuesto hacía varios días.

Los dos empleados funerarios podrían ser enviados a un año a prisión y recibir una multa de dos mil bahts (el equivalente a 67 dólares).

Por su parte, la empleada de la clínica, identificada como Lanjakorn Jantamanas, de 33 años, de quien la policía afirmó que confesó haber entregado los fetos a los empleados de la morgue desde principios de 2010, podría recibir una condena de cinco años de cárcel además de una multa de diez mil bahts (333 dólares aproximadamente).

La policía explicó a la prensa que Jantamanas admitió que desde hacia unos cinco años era la persona encargada de llevar hasta el monasterio y otros dos lugares, los fetos extraídos en tres centros situados en el barrio de Thom Buri, de la capital tailandesa.

Este articulo me llamo mucho la atención, porque demuestra como se encuentran los abortos en el mundo y que falta mucho por hacer, para comvencer a las mujeres de que es una vida la que tienen dentro de su cuerpo, es cierto que ellas pueden decidir que hacer con su cuerpo, pero el niñ@ que llevan dentro también tiene los mismos derechos que ellas.

Secuelas físicas del aborto

Publicado: noviembre 21, 2010 de oegg en Uncategorized

 

• MUERTE:

Las primeras causas de muerte en relación con el aborto son hemorragia, infección, embolia, anestesia, y embarazos ectópicos sin diagnosti. El aborto legal constituye la quinta causa de muerte de gestantes en los EE. UU, aunque de hecho se sabe que la mayoría de muertes relacionadas con el aborto no son registradas oficialmente como tales.(2)

• CÁNCER DE MAMA:

El riesgo de cáncer de mama casi se dobla después de un aborto e incluso se incrementa aún más con dos o más abortos.(3)

• CÁNCER DE OVARIOS, HÍGADO Y CERVICAL (cuello uterino):

Las mujeres con un aborto se enfrentan a un riesgo relativo de 2.3 de cáncer cervical, en comparación con las mujeres que no han abortado, y las mujeres con dos o más abortos encaran un riesgo relativo de 4.92. Riesgos igualmente elevados de cáncer de ovario e hígado se ligan con el aborto único o múltiple. Estos porcentajes incrementados de cáncer para el caso de mujeres que han abortado se vinculan aparentemente a la interrupción no natural de los cambios hormonales que acompañan al embarazo, así como a la lesión cervical no tratada. (4)

• PERFORACIÓN DE ÚTERO:

Entre un 2 y un 3 % de las pacientes de aborto pueden sufrir perforación del útero; es más, la mayoría de estas lesiones quedarán sin ser diagnosticadas ni tratadas a no ser que realice una visualización mediante laparoscopia. (5) Esta clase de examen puede resultar útil cuando se inicia un proceso judicial por negligencia en la práctica del aborto. El riesgo de perforación uterina se incrementa para las mujeres que ya han tenido hijos y para las que reciben anestesia general durante la realización del aborto.(6) El daño en el útero puede complicarse en ulteriores embarazos y eventualmente puede acarrear problemas que requieran una histerectomía, lo que de por sí puede conllevar diversas complicaciones adicionales y lesiones que incluyen la osteoporosis.

• DESGARROS CERVICALES (cuello del útero):

En al menos un uno por ciento de abortos realizados en el primer trimestre se producen importantes desgarros cervicales que requieren sutura. Las laceraciones de menor envergadura o las micro-fracturas, que normalmente no son tratadas, pueden también a la larga perjudicar la función reproductiva. La lesión latente post-aborto puede abocar a una posterior incompetencia cervical [ subsequent cervical incompetence ], parto prematuro y complicaciones durante el parto. El riesgo de lesión cervical es mayor en adolescentes, para abortos realizados en el segundo trimestre, y cuando los facultativos no usan laminaria (sic) para dilatar el cuello uterino.(7)

PLACENTA PREVIA (sic):

El aborto incrementa el riesgo de placenta previa en ulteriores embarazos (una circunstancia que pone en peligro tanto la vida de la madre como su embarazo deseado), en una escala de entre siete y quince. El desarrollo anormal de la placenta debido a lesión uterina aumenta el riesgo de malformación fetal, muerte perinatal y efusión excesiva de sangre durante el parto. (8)

• RECIÉN NACIDOS DISCAPACITADOS EN POSTERIORES EMBARAZOS:

El aborto se asocia con lesiones cervicales y uterinas que pueden incrementar el riesgo de parto prematuro, complicaciones en el parto y desarrollo anormal de la placenta en posteriores embarazos. Estas complicaciones reproductivas constituyen las causas principales de las minusvalías en recién nacidos. (9)

• EMBARAZO ECTÓPICO:

El aborto está relacionado de forma importante con un riesgo añadido de embarazos ectópicos posteriores. Los embarazos ectópicos, a su vez, amenazan la vida y pueden llevar a un descenso en la fertilidad. (10)

• AFECCIÓN INFLAMATORIA PÉLVICA [ pelvic inflammatory disease (PID) ]:

Se trata de una enfermedad que puede poner en peligro la vida y conllevar un riesgo añadido de embarazo ectópico y reducción de fertilidad. De entre las pacientes que tienen una infección por clamidia [ a chlamydia infection ] en el momento del aborto, un 23 % desarrollará PID en cuatro semanas. Algunos estudios han arrojado que entre un 20 y un 27 % de pacientes que abortan sufren una infección por clamidia. Aproximadamente un 5 % de pacientes que no han sido infectados por clamidia desarollan PID dentro de las 4 semanas posteriores a un aborto realizado durante el primer trimestre. Es por tanto razonable suponer que cuantos practican abortos previenen y tratan tales infecciones antes del aborto. (11)

• ENDOMETRITIS:

La endometritis representa un riesgo post-aborto para todas las mujeres, pero en especial para las adolescentes, las cuales tienen una probabilidad 2.5 veces mayor de contraer endometritis después de un aborto que las mujeres con edades entre 20 y 29 años. (12)

• COMPLICACIONES INMEDIATAS:

Alrededor de un 10 % de mujeres que se someten a un aborto provocado sufrirán complicaciones inmediatas, de las cuales aproximadamente un quinto (2 %) tienen la consideración de riesgo mortal. Las nueve grandes complicaciones más comunes que pueden darse durante la práctica del aborto son: infección, efusión excesiva de sangre, embolia, desgarro o perforación del útero, complicaciones de la anestesia, convulsiones, hemorragia, lesión cervical y “shock” endotóxico. Las complicaciones ‘menores’ más comunes incluyen: infeccion, efusión de sangre, fiebre, quemaduras de segundo grado [ second degree burns ], dolor abdominal crónico, vómitos, problemas gastro-intestinales, y sensibilización del Rh [ Rh sensitization ]. (13)

• RIESGOS AÑADIDOS PARA LAS MUJERES CON MÚLTIPLES ABORTOS:

En general, la mayoría de los estudios arriba citados reflejan factores de riesgo para mujeres que se han sometido a un solo aborto. Estos mismos estudios muestran que las mujeres que tienen abortos múltiples encaran un riesgo mucho mayor de sufrir tales complicaciones. Este punto es especialmente digno de ser mencionado desde el punto y hora en que alrededor de un 45 % de todos los abortos se practican en mujeres que ya habían abortado antes.

• RIESGOS AÑADIDOS PARA LAS ADOLESCENTES:

Las adolescentes, que suponen aproximadamente un 30 por ciento de las mujeres que abortan, se exponen a un riesgo mucho más alto de sufrir numerosas complicaciones relacionadas con el aborto. Esto reza tanto para las complicaciones inmediatas como para los perjuicios reproductivos a largo plazo. (14)

• PEOR ESTADO DE SALUD GENERAL:

En un estudio realizado sobre 1.428 mujeres, los investigadores descubrieron que los embarazos malogrados y en particular los debidos a aborto provocado se asociaban de manera significativa a una salud general más deficiente. Los abortos múltiples correspondían a una valoración todavía peor de la salud presente. Mientras que la interrupción del embarazo por causas naturales iba en detrimento de la salud, el aborto provocado resultó estar más estrechamente relacionado con una salud deficiente. Tales hallazgos confirman investigaciones anteriores que arrojaban que durante el año siguiente a un aborto las mujeres visitaban a su médico de cabecera un 80 % más por toda clase de razones y un 180 % más por razones psico-sociales. Los autores también se encontraron con que si hay un compañero presente y que no presta apoyo [not supportive], el porcentaje de aborto natural se eleva a más del doble y el de aborto provocado es cuatro veces mayor que si él está presente y apoyando. Si el compañero está ausente, el porcentaje de aborto provocado es seis veces mayor. (15)

• RIESGO AÑADIDO POR FACTORES QUE HACEN PELIGRAR LA SALUD:

El aborto está en buena medida ligado a cambios de conducta tales como promiscuidad, tabaquismo, abuso de las drogas y desórdenes alimenticios que en conjunto contribuyen a incrementar los riesgos de padecer problemas de salud. Por ejemplo, la promiscuidad y el aborto están ambos relacionados con un aumento de las tasas de PID y embarazos ectópicos. Cuál de los dos contribuye más es algo todavía incierto, pero deslindarlo puede ser irrelevante si la promiscuidad es de por sí una reacción al trauma post-aborto o a la pérdida de autoestima.

 

Estudios Cientificos

Publicado: noviembre 21, 2010 de esther11 en Uncategorized

Depresión, hostilidad y conducta autodestructiva son algunas de las consecuencias psíquicas que sufren las mujeres que han abortado, que en España suman ya más de 800.000. El “Síndrome Post-aborto” (SPA) ha sido estudiado en países como EEUU, Canadá, Finlandia, Francia, Suiza e Inglaterra. Un equipo de profesionales de salud mental ha iniciado la primera investigación sobre el SPA en España.

Según un estudio de la Real Academia de Obstetricia de Inglaterra, el 59 por ciento de las mujeres que abortan tiene altas probabilidades de sufrir problemas psiquiátricos graves y permanentes. Los trastornos psíquicos derivados del aborto se conocen como Síndrome post-aborto (SPA), un tipo de trastorno de estrés post-traumático (PTSD). Algunos de los síntomas más frecuentes son ansiedad, conducta agresiva, pesadillas, pensamientos o actos suicidas, bulimia, anorexia, abuso de alcohol y drogas y ruptura de relaciones de pareja.

Daños a largo plazo

El Síndrome post-aborto puede tardar años en manifestarse debido a la represión a la que recurren muchas mujeres como mecanismo de defensa. Según Juan Cardona, psiquiatra y académico de la Real Academia de Medicina de Valencia y miembro del equipo investigador español, «después del trauma que supone el aborto se deteriora la afectividad, la capacidad de querer, la voluntad, y todo lo demás viene en cascada: la ruptura con parejas sucesivas, la depresión y otras consecuencias negativas».

En cuanto a la relación de pareja, la doctora Emily Milling halló que el 70 por ciento de las 400 parejas de su estudio se rompieron en el año siguiente al aborto. Por otro lado, el doctor Phillip Ney, psiquiatra infantil de la Universidad de British Columbia, descubrió que el aborto aumenta el maltrato a los otros hijos. De hecho, en Estados Unidos el maltrato infantil ha aumentado un 1000 por cien desde que se legalizó el aborto.

También el suicidio aumenta notablemente entre las mujeres que han abortado. Los investigadores finlandeses Speckhard y Vaughan constataron que la tasa de suicidio en el año posterior al aborto era tres veces más alta que la media femenina, y siete veces más alta que la de las mujeres que habían dado a luz. El estudio más completo sobre el SPA data de 1997, y fue financiado por el Gobierno de Finlandia. Sobre una muestra de 9.129 mujeres, el estudio reveló que las que abortaron tuvieron 4 veces más probabilidades de morir al año siguiente que las que habían dado a luz.

Organismos internacionales que promueven el aborto han reconocido la existencia de secuelas psicopatológicas. La Federación Internacional de Planificación Familiar (Planned Parenthood) los ha confirmado en su Plan Trienal del período 1990-1993: «Una serie de estudios y encuestas de los opositores al aborto han mostrado que la incidencia del trauma post-aborto puede llegar a afectar al 91 por ciento de los casos. Algunos informes recientes del Instituto Alan Guttmacher que no han sido publicados indican que el alcance del problema puede haber sido correctamente calculado en dichos estudios».

Hasta ahora, el único estudio que existe en España sobre este Síndrome fue elaborado en 1993 por la Asociación Española de Neuropsiquiatría, titulado «Mujer y salud mental». En él se señalaban como rasgos de las mujeres que abortan más de una vez la inmadurez, la inestabilidad emocional, la sexualidad dependiente, los problemas de pareja y las tendencias de personalidad patológica como esquizofrenia y psicopatía. Según datos oficiales, el 25 por ciento de las mujeres que abortan ya habían abortado antes.

Primer estudio en España

Ante la ausencia de estudios especializados sobre este problema que afecta a casi un millón de mujeres en nuestro país, un equipo de psicólogos y psiquiatras ha elaborado una página web para dar a conocer los estudios internacionales sobre las secuelas del aborto. En ella se presenta un cuestionario para profesionales de salud interesados en colaborar para recoger datos de la población española con el fin de realizar un estudio sobre el SPA en España. Asimismo, desde su página web, http://www.nomassilencio.com, se ofrece ayuda psicológica a las mujeres que sufren el Síndrome.

Frente a la idea de que el aborto evita problemas psíquicos derivados de un embarazo no deseado, Pilar Gutiérrez, psicóloga e investigadora del SPA, aclara que «las estadísticas muestran todo lo contrario». Según la OMS, «las mujeres con algún trastorno emocional corren mayor riesgo de desajustes mentales después del aborto»..

Yeni: Hola, buenas tardes.

Cliente: ¿Aquí es donde hacen abortos?

Yeni: Si.

Cliente: ¿Cuánto sale uno? Tiene como dos meses y medio.

Yeni: Si no se pasa de tres meses el precio son 300 dólares. Ahora no está viniendo el doctor y no va a estar disponible hasta el sábado de la próxima semana. Pero lo que no quieres es que se vaya a pasar de tres meses.

Cliente: Tiene como dos meses pasaditos.

Yeni: Puedes venir de este sábado al otro. Puedes venir con la paciente y serían 300 dólares. ¿Sabes su tipo de sangre?

Cliente: No.

Yeni: ¿No? Bueno, en caso de que sea negativo, va a costar 75 dólares extra. ¿OK? Te voy a dar el teléfono en caso de que quieras hacer cita más adelante por que ahora no tenemos doctor. Pero si quieres hablar la próxima semana para hacer cita este es el teléfono de la clínica.

Cliente: ¿Por teléfono puedo hacer la cita?

Yeni: Aja, por teléfono puedes hacer la cita, pero de este sábado al otro. Este sábado no se puede por que vamos a tener muchas pacientes.

Cliente: ¿Es seguro el?

Yeni: Es muy, muy seguro. Dura cinco minutos la terminación.

Cliente: ¿Cinco minutos?

Yeni: Cinco minutos.

Cliente: ¿Hay tratamiento después?

Yeni: Si, tiene que venir en dos semanas a un chequeo para ver que esté bien. Y le vamos a prescribir un medicamento para cólico, para el dolor y antibiótico. Es muy seguro pero tiene que seguir las indicaciones de venir en dos semanas ¿OK?

Cliente: Si, gracias.

Yeni: Que te vaya bien.

Yeni es asistente médico y recepcionista en la Clínica para la Mujer de Hoy, una clínica de abortos de Chula Vista, California. Ella acaba de atender a un cliente. Un joven mexicano, muy delgado, de unos 28 años. Su aspecto es de un hombre desarreglado. El vino por información. Estuvo risueño y nervioso. Yeni lo atendió fríamente. Este joven fue el último cliente del día, ya es casi de noche y la clínica está por cerrar. Yeni se ha quedado sola en la recepción del local y acepta sostener una entrevista para La Cruz de California para la semana siguiente y fuera de la clínica. Lo que se lee a continuación es el testimonio de Yeni en tal entrevista.

“Entré a trabajar en la clínica en el 2002. Yo me había graduado de asistente médico, había solicitado trabajo en muchos lugares pero no me aceptaban por que no tenía experiencia. Entonces alguien me dijo que Sonia, una conocida mía, estaba necesitando a alguien. Cuando platiqué con Sonia, ella me aclaró que se trataba de una clínica donde se realizaban abortos, pero que también se hacían otras cosas”, dijo Yeni.

“Mi objetivo era conseguir experiencia de por lo menos seis meses o un año en el área médica. Sonia me dijo que fuera a la clínica y que tratara de asistir al doctor y que si no lo podía aguantar no habría problema, me pondrían a hacer otra cosa. No me gustaba la idea. Sin embargo, el aborto no era algo tan extraño para mí. Yo misma había tenido un aborto hacía un año. A Sonia le había pasado lo mismo, aunque su

aborto no fue tan voluntario como el mío. A ella la llevaron a abortar sus papás”, comentó.

“Acepté intentarlo. La primera vez que asistí al doctor casi me desmayo. No veía ni oía. Estaba muy impresionada por la sangre y los gritos de la muchacha. Me sacaron de ahí y le dije a Sonia que no podía, pero me aconsejaron que tratara uno más.

“En el segundo aborto me di cuenta que podía sobrellevarlo. Pasaron las semanas y a pesar de lo feo del trabajo estaba aprendiendo muchas cosas de medicina. Hice mi plan de aguantar en la clínica hasta tener algo de experiencia para solicitar trabajo en alguna otra parte. Después vinieron unos abortos de bebés de 5 o 6 meses y se me hacía casi imposible continuar. A los tres meses renuncié. Pero la presión de las cuentas por pagar, las deudas y mi situación de madre soltera me obligaron a volver a trabajar en la clínica. Hasta la fecha me he salido y he vuelto tres veces”, aseguró Yeni, y agregó: “Yo misma no puedo creer que esté aquí por dinero, es lo más absurdo. Gano 8.50 dólares la hora aquí. Pero por querer hacer una carrera de asistente médico pensé que era lo mejor que podía hacer y desgraciadamente me quedé”.

Yeni revisa una pequeña libreta donde ha hecho unos apuntes para la entrevista. En este cuadernito ha escrito los puntos importantes que quiere mencionar. Como ella dijo: “Para que le sirva de algo a alguien”.

Prosigue Yeni comentando: “Al principio pensaba que la mayoría de las pacientes iban a ser más jovencitas, muchachitas solteras, pero no es así. La gran mayoría

son mujeres casadas como de 29 años. La típica que no quiere otro hijo más. También nos buscan mucho las que están separadas o que no tienen pareja. Casi no tenemos muy jovencitas. Creo que las muchachitas aprecian más el hecho de ser mamá que las que ya van por su segundo o tercer embarazo.

“Tenemos pacientes los martes, miércoles, viernes y sábados. En promedio vienen unas cinco o seis mujeres cada día. Pero como el doctor no ha podido venir, mañana sábado vamos a tener 16 pacientes”, confesó.

Ahora Yeni nos explica en que consiste su trabajo. “Básicamente lo que hago es asistir al doctor en las terminaciones (abortos). Después de que la paciente llena unas formas y espera su turno, la conduzco al privado donde se realiza el procedimiento. Le indico a la paciente que se quite la ropa de la cintura para abajo. Le digo donde se debe sentar y que espere al doctor. Cuando el médico llega, la acuesta en el ultrasonido para ver cuantas semanas tiene de embarazo. Si el bebé tiene menos de tres meses el aborto se puede hacer el mismo día”.

Continuó: “El doctor se sienta frente a la paciente. La paciente está acostada, consciente. Como si fuera hacer un parto. Yo le paso al doctor la anestesia local y le voy pasando los instrumentos. Estoy viendo todo.

“Nuestro doctor es bastante mayor de edad (84 años) y usa una técnica antigua. (El 29 de septiembre del 2004 la agencia que supervisa a los médicos en California le retiró su licencia médica de este médico, el Dr. Phillip Rand.) Primero pone el espejo. Después mide la profundidad del útero. Enseguida abre el cuello de la matriz con un dilatador para que sea más fácil. Entonces introduce una varillita con un anillo en la punta con el que raspa. El anillo no está filoso pero a muchas mujeres les duele el raspado y lloran o gritan. Cuando el bebé es menor de tres meses se desbarata completamente. Cuando el doctor siente que ya lo desprendió completamente introduce algo igual a un popote. La boquilla exterior del popote se conecta a una aspiradora. Entonces aspira todo lo que desbarató. Todo lo que aspiró entra a un frasco. Se ve sangre, pedacitos, tejido, como carnita desbaratada. Todo sale despedazado. Este es el procedimiento para 8 semanas o menos”, aseguró.

“Cuando ya tienen como doce semanas, entonces el doctor los saca con unas tenazas. Los saca a pedazos. Revisa cada parte que saca y la va poniendo en una charola que está debajo. Cuando termina el procedimiento yo tengo que colar todo. Los colamos para separar las partes y la sangre. Ponemos todas las partes en un frasco que va al laboratorio. Es impresionante lo bien definidos que están, no puedes creer lo que estás viendo. Ahí ves manitas perfectas más chiquitas que las de una muñeca Barbie. Puedes ver los intestinos, las costillitas, las caritas, la cabecita aplastada. Entre las partes se puede distinguir si era niño o niña. Me da mucha tristeza ver los frascos. Cuesta mucho trabajo ver todo esto. Ver todo lo que se cae al piso, o por ejemplo quitar un piecito de los instrumentos”, dijo.

Y agregó: “Una muchacha que trabajaba aquí me platicó que un día llegó a su casa con una manita pegada en el uniforme, cerca de su hombro. Ella por supuesto no se había dado cuenta hasta que su esposo se lo dijo”.

Prosiguió Yeni desahogando lo que sucede en el interior de la clínica: “Cuando la paciente tiene más de 3 meses de embarazo tenemos que prepararla para que vuelva al siguiente día ya dilatada. Las terminaciones grandes son muy impresionantes. Yo he visto tres fetos que han salido completos. En una ocasión se vio la manita salir del útero. La manita se movía. Pero el más impresionante fue el bebito que salió respirando. Esa vez hasta el doctor se puso mal”.

Y explicó, “La muchacha vivía en Tijuana. Le pusieron las laminarias (dilatadores) por dos días. El bebé tenía cinco meses y medio. Ella no tenía carro y se vino caminando a la clínica. Entonces como que hizo mucho trabajo de parto. Cuando el doctor empezó a trabajarla el bebé salió casi sin ayuda. El niño salió respirando y ahí se murió. Como al minuto cambió de color, se puso morado. Las asistentes se sintieron muy mal. No quisieron ponerlo en el recipiente. El doctor tuvo que hacerlo. Todos tuvieron una impresión muy fuerte. Mas tarde vi al doctor en su oficina. Tenía la mirada como perdida, fija en la pared. Después habló por teléfono con alguien contando lo que acababa de pasar”.

Yeni hace una pausa. Quiere seguir hablando pero se le hace un nudo en la garganta. La entrevista se ha tornado más amarga, triste. Es una confesión.

“Desde hace unos días ha venido un doctor substituto. El es más joven y tiene otra técnica diferente. El no hace el raspado del útero, sólo usa la aspiradora. El domingo pasado ya no aguantaba por que hicimos terminaciones grandes, como de cuatro meses. Hizo una técnica que nunca había visto. Dividió la pantalla del ultrasonido en dos y usó el aparato durante todo el procedimiento.

“Comúnmente lo que ves en el ultrasonido es que el niño se chupa el dedo o juega. Pero en esta ocasión, cuando el doctor empezaba a hacer las aspiraciones veías que el niño se estaba moviendo, como que le estaba doliendo por que lo estaban jalando o le estaban arrancando algo. Fue horrible, horrible.

“Yo siento el procedimiento como si me lo estuvieran haciendo a mí. Quiero que termine rápido. No lo quiero ver y lo tengo que ver. Es como una penitencia por el aborto que yo misma tuve. Con cada paciente vuelvo a revivir lo mismo y siento lo mismo. Perece que me lo están volviendo a hacer a mí. Como para que no se me olvide. Que nunca se me olvide lo que pasó y me duele.

“Todos los días me despierto pensando: otra vez tengo que ir a trabajar allá“, enfatizó Yeni.

“Cuando entré a trabajar en la clínica, Sonia y yo hicimos el propósito de ayudar a la gente. Íbamos a tratar de convencerlas para que no abortaran. Muchas veces tratamos de hacer algo bueno a la sorda. Les preguntábamos a las muchachas ¿estás segura? Les decíamos que lo pensaran bien. A veces les decíamos: Te va a doler horrible. Las asustábamos. Alguna que otra se arrepintió.

“También ayudamos a escapar por la puerta de atrás a algunas que vinieron presionadas, forzadas por el marido o la mamá. Pero esa actitud de ayudar nos dio por épocas. Por ratitos. Por que tú ves que cuando la paciente viene bien decidida no hay mucho que hacer. Eso nos ha desanimado.

“Incluso a las que abortaban les decía: Cuídate, ya no vuelvas a pasar por esto. Mira que yo lo hice y me ha podido mucho. Según yo les daba terapia. Después se me acabó eso. Ya no les tengo lástima como al principio. Ahora me hacen enojar.

Explicó: “En la mayoría de los casos que atendemos no hay ninguna causa grave. Antes les preguntaba cual era su situación pero ya no les pregunto por que son las mismas respuestas tontas.

“Siento coraje de que vengan a abortar tan quitadas de la pena. Haciendo bromas. Riéndose. Una que estaba en la recepción me dijo haciéndose la chistosa: Pues dame una patada para que se me salga”, afirmó.

“Cuando yo lo hice iba totalmente como en shock. No me justifico. Pero aquí he visto que casi todas llegan como si vinieran a hacerse un facial. Son muy egoístas. Una señora como de 38 años llegó y me dijo: O es bebito, o es quince años de mi hija. Mi hija no tiene la culpa de que yo haya salido embarazada.

“Algunas se han enojado con nosotras por que tienen siete meses de embarazo y ya no lo podemos hacer. Hemos tenido señoras que vienen como pacientes y después traen a la hija. Tenemos pacientes que a los tres meses ahí vienen otra vez. Hay una paciente que lleva como 8 abortos. Hasta el doctor le dijo que el décimo se lo le iba a hacer gratis. Otra llegó por que se iba a casar y quería tener el aborto antes de la luna de miel.

“Una señora tenía miedo y decía: Dios mío, Dios mío ayúdame, ayúdame, que no me duela, que no me duela. Sonia le contestó: ¡Señora por favor no meta a Dios en estas cosas! También nos da coraje”, dijo Yeni. “Otras preguntan: ¿y como salió?, como que lo quieren ver. Yo no les contesto, sólo digo por adentro, ¡no te preocupes, salió todo despedazado, ¿Qué quieres ver? ¡Está despedazado! Después del aborto te preguntan: ¿Puedo ir a una fiesta? O ¿Puedo tomar alcohol?”

“Si el doctor les dice que vienen gemelos, o que ya está muy grande, que lo vean en el ultrasonido. Tampoco les importa. No puedo dejar de sentir coraje contra la paciente, contra el doctor y contra mí misma. Es inútil estar aquí. No estamos haciendo nada bueno. Estoy muy enojada conmigo misma. Me siento muy desgastada. Siento que no soy la misma persona”.

En otros tiempos Yeni fue parte de un grupo juvenil de una Parroquia en Tijuana. En su memoria están grabados muchos momentos felices, inocentes y de esperanza. Un acontecimiento reciente la ha puesto a pensar largamente en el sentido de su vida.

“Al tercer día del estreno, fuimos a ver la película de La Pasión de Cristo de Mel Gibson. Créeme que fue algo muy fuerte. Cuando veía como golpeaban a Jesús y los instrumentos que usaban, los comparaba con los instrumentos que usa el doctor. Todo lo que hacemos en la clínica lo vi en la película… tanta sangre derramada. No podía parar de llorar en el cine. También se ve en la película el diablo como un enanito, como un feto. Yo me quería morir. Al siguiente día le dije a Sonia que teníamos que salirnos de trabajar de la clínica. Ella también vio la película y nos acordamos que en la cinta dijeron que el que a hierro mata, a hierro muere. Nos dio mucho miedo por que hacía sólo unos meses que nuestra gerente de la clínica había sido asesinada por su esposo. Sentimos que algo así nos iba a pasar por lo que estamos haciendo”, dijo.

Y continuó: “Antes de mi aborto y de trabajar aquí, yo no le tenía miedo a la muerte. Si pensaba en el día en que Dios vendrá por mí pues… aun sabiendo que tenía pecados como todos, no tenía temor. Ahora vivo con ese temor. Siento que no me quiero morir por que no se con que cara voy a ver a Dios si me toca verlo. O me va a pasar como en la película de Ghost, que se mueren y unas sombras negras vienen por ti y te llevan.

“No tengo paz”, enfatizó. “La semana pasada visité a mi hermano y quise a abrazar a mi sobrino. El niño se puso llorar casi histérico. Mi cuñada me dijo que el niño se asustó por que sintió que traigo al diablo adentro por que me dedico a matar bebitos. Yo me enojé mucho con mi cuñada, pero sentí que en parte era verdad”.

Yeni quiere salir de su situación actual y ha empezado a tomar los primeros pasos.

“Hace unos días fui a ver a un muchacho del grupo de la iglesia al que yo asistía. El me dijo que estaba muy contento por que trabajaba para Dios y que le estaba yendo bien en la vida. ¡Yo sentía que me ahogaba! Le dije que yo trabajaba en algo que tenía

que dejar antes de poderme acercar a Dios otra vez. El me dijo que hablara con un sacerdote pero tengo miedo. No tengo cara, ni como llegar a una iglesia”, externó y agregó: “Yo se en el problema que estoy. Se en la situación en que me encuentro y lo que necesito hacer”.

Siguió: “Ya llené una solicitud para trabajar en un lugar donde se atienden a ancianitos en San Diego. A la señora que me entrevistó le expliqué el tipo de trabajo que hago en la clínica, y le rogué que me ayudara a salir de aquí. Le dije que mi esperanza estaba en ese nuevo trabajo. Ella me atendió muy amable, me comprendió. Me dijo que

haría todo lo posible.

“De todos modos si no me lo dan voy a buscar trabajo de lo que sea, no importa que no sea de asistente médico. Ya estoy harta de la situación que se vive aquí”, aseguró.

“También Sonia tuvo una entrevista en otro lugar. Es un trabajo totalmente diferente. Me dijo que cuando venía caminando de su entrevista venía diciéndole a Dios: Dios mío por favor, tú no quieres que regrese a la clínica. Dame este trabajo. Por favor dámelo. Y también me dijo: Vas a ver que si nos van a dar estos trabajos.

“Las dos estamos hartas. Pero por una razón u otra estamos aquí todavía. Yo acepté hablar para La Cruz por que pienso que es necesario que la gente sepa los horrores que hemos vivido aquí. Las dos sentimos mucha necesidad de hacer algo bueno. De empezar a compensarle a Dios por todo lo que hemos hecho en este trabajo”.

Para finalizar, Yeni quiso comentar un importante detalle: “Quiero agregar que algunos grupos religiosos entregan folletos a las mujeres antes de que entren a la clínica. He visto que ellas ven estos folletos que muestran el desarrollo del bebé semana por semana. Algunas recapacitan y se van de la clínica. Son pocas, pero a veces sucede”.

Aborto: Una opción peligrosa para la mujer

Publicado: noviembre 7, 2010 de gckrdnas en Uncategorized
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El aborto es, ante todo, el asesinato de un inocente, pero además supone un riesgo para la mujer que se somete a él, riesgo que se pretende ocultar a las mujeres, muchas veces en situaciones difíciles, por quienes manipulan la información para favorecer la acción criminal.

La agencia Zenit recoge unos datos muy intersantes de concer y analizar para evitar ser engañados por la propaganda abortista.

La legalización del aborto en la mayor parte de los países del mundo ha sido considerada por muchos como un paso adelante en el reconocimiento de los derechos de la mujer. No obstante un estudio recientemente publicado por el “Elliot Institute” demuestra que el aborto es más peligroso para la salud de la mujer que la opción de seguir con el embarazo hasta el nacimiento del niño.

El documento, escrito por David C. Reardon y publicado en el “Post Abortion Review”, apunta cómo con frecuencia los grupos que promueven el aborto afirman que el peligro de muerte durante el parto es mucho más elevado que el riesgo a morir a causa de un aborto. Reardon desmiente esas afirmaciones aprovechando los datos de un nuevo estudio realizado en Finlandia. La investigación se llevó a cabo bajo la dirección del departamento de análisis de estadísticas del Centro Nacional de Investigación sobre la Salud y el Bienestar.

Los investigadores analizaron los datos médicos de todas las mujeres de 15 a 45 años de edad que habían muerto entre 1987 y 1994. Dado que el sistema médico en Finlandia está nacionalizado los datos reflejan bien el panorama global del país.

Encontraron que 281 mujeres murieron en el curso de un año desde su último embarazo. Resulta que la tasa de mortalidad por cada cien mil casos era de 27 para las que dieron a luz su niño, 48 para las que perdieron el bebé por causas naturales, y 101 para las que habían abortado.

De las 281 mujeres que murieron en el curso de un año desde su último embarazo, 77 de ellas se habían suicidado. Para las que habían abortado hubo un riesgo de suicidio dentro de un año siete veces mayor, en comparación con las mujeres que continuaron la gestación hasta el nacimiento de su bebé. De hecho las mujeres que han dado a luz tienen una incidencia más baja de suicidio, en comparación con las mujeres en general. Mientras que el aborto está conectado con un dramático incremento en el suicidio.

Otros estudios apoyan los datos de Finlandia

También en Gran Bretaña existen datos que demuestran la relación entre la decisión de abortar y el suicidio de la mujer. Las autoridades de salud de South Glamorgan estudiaron los datos de la población local, 408.000 personas, y resulta que hubo 8,1 intentos de suicidio por cada mil mujeres que habían abortado, mientras que la tasa para las que tuvieron un niño fue de 1,9 por mil. Además, el suicidio después del aborto no se debía a problemas de salud mental ya existentes. Más bien la investigación concluyó que el aumento en el riesgo del suicidio después de abortar se debe probablemente al aborto mismo.

El artículo del “Post Abortion Review” también cita otros estudios, donde hay datos detallados sobre casos individuales de suicidio. Se evidencia que con frecuencia la decisión de acabar con la propia vida ocurre en el aniversario del aborto o en la fecha en que el niño habría nacido. Un estudio de la Universidad de Minnesota concluyó que las adolescentes se encuentran particularmente en riesgo de suicidio después de un aborto.

Reardon observa también que en China la incidencia del suicidio entre las mujeres es la mayor del mundo. De hecho un 56% de todos los suicidios de mujeres tiene lugar en China, que es el único país del mundo en el que más mujeres que varones acaban con sus propias vidas. Para las mujeres de edad inferior a 45 años la tasa de suicidio es nada menos que el doble que la de los varones. Reardon sugiere que esta situación tan anómala podría encontrar su explicación en la política de restringir a las familias a un sólo niño y el consiguiente uso de abortos, en no pocos casos contra la voluntad de la mujer, para implementar esa norma.

La muerte de otras causas

No es sólo el suicidio el que es propiciado por la decisión de abortar. También el aborto está relacionado con un aumento en los fallecimientos a causa de accidentes. Según el estudio finlandés una mujer que haya dado a luz tiene la mitad de la probabilidad de sufrir un accidente mortal que el resto de la población, mientras que la tasa de mortalidad de un accidente de alguien que abortó era dos veces más alta en comparación con el resto de la población.

Reardon cita otro estudio de Canadá en el que los investigadores encontraron que las mujeres que se habían sometido a un aborto en el año precedente fueron tratadas en un 41% más por desórdenes mentales, en comparación con las que habían dado a luz. Asimismo la incidencia de accidentes era más alta para las que abortaron. Además el estudio de Finlandia descubrió que el riesgo de morir a causa de un homicidio era cuatro veces más alto para alguien que había abortado, en comparación con el resto de la población.

De las 281 casos de muertes estudiados en Finlandia un 45% se debieron a causas naturales. Sin embargo, también en esta categoría el riesgo de morir era más alto para una mujer que había abortado, en un 60%, en comparación con las que llevaron a término el embarazo o que perdieron el niño por causas naturales. Una posible explicación de ese fenómeno podría ser que las que murieron después de un aborto ya estaban con mala salud desde antes y procuraron el aborto a causa de sus problemas ya existentes. Sin embargo, los investigadores finlandeses rechazaron esa hipótesis cuando, al examinar los registros de los abortos, sólo una mujer había señalado como motivo su salud física.

Los daños psicológicos y emocionales

Aparte de las consecuencias negativas de un aborto para la salud física de la mujer, la decisión de poner fin a la vida que llevan dentro de sí también provoca con frecuencia traumas psicológicos. Un nuevo libro, publicado en Australia por Melinda Tankdard Reist, examina ese tema. En “Giving Sorrow Words” (Duffy and Snellgrove, 2000) son relatados los casos de 18 mujeres que expresan su sufrimiento por haber abortado.

Cuando Melinda Tankard Riest insertó un anuncio en el periódico para pedir datos sobre mujeres que quisieran contar las experiencias negativas a causa de su decisión de abortar, hubo 250 respuestas. Aunque ella admite que ese grupo no representa a todas las mujeres que han abortado, sin embargo demuestra que existe un grupo significativo de mujeres que sufren mucho a causa de su decisión de abortar.

Riest observa cómo los grupos que promueven el aborto suelen ignorar, e incluso negar, los daños psicológicos que se presentan después de haber abortado. El derecho al aborto es resaltado como algo positivo, una liberación, que proporciona el dominio sobre el propio cuerpo. Las personas que trabajan en las clínicas de aborto hablan del feto como una mera colección de células, cuyo exterminio no debería presentar ningún problema, y si la paciente se traumatiza, entonces es culpa suya.

Además, ni las clínicas ni los centros organizados por las feministas suelen ofrecer servicios de ayuda para las mujeres que sufren problemas psicológicos a causa de su aborto. Incluso el libro cuenta los casos de varias mujeres que, al ir a diversos centros de asistencia para las mujeres con el fin de encontrar apoyo, les dijeron que no deberían hablar mal de su experiencia de aborto.

En la introducción del libro la autora explica que con frecuencia las mujeres que le han contado sus experiencias desmienten el mito de la “libertad” para abortar. En no pocos casos existe presión por parte de los padres de familia o del padre del niño para abortar. Entonces, ¿en qué sentido se puede hablar de la libertad de escoger cuando la mujer es presionada de esa manera?

Por eso el libro observa que es ilusorio pensar que el aborto pueda solucionar los problemas sin causar otras dificultades. La autora afirma también que es tiempo de que la sociedad apoye con mayor decisión la maternidad, para que las mujeres que deseen dar a luz a sus niños encuentren el respaldo necesario para hacerlo.

Para la encuesta realizada a cada institución de salud en Guatemala que provee atención postaborto—esto es, tratamiento de complicaciones de abortos espontáneos e inducidos— se solicitó a un informante que diera información sobre el número de mujeres que recibían ese tipo de atención en la institución. En este informe, el término complicación de aborto se refiere a todas las complicaciones, desde las menos severas (como un aborto incompleto y hemorragia abundante y prolongada) hasta las más severas (como sepsis y perforación uterina).* Dado que es extremadamente difícil distinguir entre las complicaciones de abortos espontáneos y las que resultan de abortos inducidos, estas cifras iniciales abarcan necesariamente complicaciones derivadas de ambos tipos de aborto. Según cálculos basados en las respuestas a la EIS, en 2003, aproximadamente 27,014 mujeres guatemaltecas recibieron tratamiento en hospitales debido a complicaciones resultantes de abortos espontáneos o inducidos.

UN DÍA TÍPICO EN LA VIDA DE UN ABORTISTA

Publicado: octubre 30, 2010 de gckrdnas en Uncategorized

Una entrevista recientemente publicada por el periódico Los Angeles Times reveló la fea realidad del negocio del aborto en EEUU. El periodista entrevistó al abortista William F. Harrison,que ya tiene 70 años, pero que continúa practicando abortos en un centro de Fayetteville, Arkansas; porque no han podido encontrar quien le reemplace. Ahora es más difícil en EEUU encontrar médicos que estén dispuestos a dedicar su carrera a matar niños  antes de su nacimiento.

Desde el 22 de enero de 1973, fecha en que fue emitido el fallo del Tribunal Supremo de EEUU que legalizó el aborto a petición durante todo el embarazo en toda la nación, Harrison estima que ha matado al menos 20,000 seres humanos antes de que pudieran nacer.

En EEUU la gente ha comenzado a ver el aborto a petición a través de todo el embarazo, como lo que es: la matanza indiscriminada de más de 3,000 bebés cada día. Más personas se han dado cuenta de que muchas mujeres se practican más de un aborto, y utilizan el aborto como método de control de la natalidad. También saben que las mujeres ahora se practican abortos en las últimas etapas del embarazo. Cada día más estadounidenses se dan cuenta también de que el aborto es un experimento social que ha fracasado, y que está dejando una estela de cadáveres y de vidas devastadas.

El abortista Harrison admite en el artículo de Los Angeles Times: “Estoy destruyendo vidas”. Se ha dado cuenta de que el público cada vez se opone más al negocio del aborto. El  artículo describe un día típico en la vida de este hombre, que dejó su carrera como obstetra en 1991, para dedicarse solamente a matar bebés por nacer. De la forma en que Harrison describe su trabajo, usted pensaría que es un misionero cristiano. Dice que gracias a él, sus pacientes “nacen de nuevo” y añade : “Tratamos de que ella nunca se sienta culpable por lo que piensa que debe hacer.” Atrévase a decirle eso a millones de padres y madres de bebés abortados, que darían cualquier cosa por tener a sus hijos de nuevo.

En el centro de abortos donde Harrison mata bebés no nacidos, a una jovencita la han amarrado a la mesa de operaciones; quizás el abortista teme que ella cambie de idea y se vaya. Le administran un sedante para que no recuerde “el procedimiento”. Veinte minutos más tarde, su bebé está muerto y friamente se deshacen de él. Harrison lleva a cabo el aborto por cualquier motivo o sin motivo alguno, pero sólo hasta las 26 semanas de desarrollo. Después de esa etapa lo considera infanticidio. Afirma: “No es un bebé hasta que la madre me lo dice.”

Según el artículo de Los Angeles Times, otra joven llamada Amanda estaba en proceso de abortar a su bebé de 15 semanas, sin que el padre del bebé supiera que estaba embarazada. Amanda afirmó: “No estoy haciendo nada malo, porque no es ilegal”, refiriéndose al aborto que se estaba practicando. Añadió que sus oraciones “habían sido una gran fuente de fortaleza” para ella. La mayor tragedia en este caso es que ella cree que Dios la apoya para que aborte, pero no es la voz de Dios la que ella está escuchando.

Otra joven de alrededor de 25 años dijo que dependía sólo del aborto y no de los anticonceptivos [que, dicho sea de paso, muchos de ellos también son abortivos y todos son dañinos para la mujer y gravemente inmorales – nota de VHI]. Se iba a casar y pensaba que posiblemente el vestido de novia no le serviría. Por tanto, abortó a su hijo. Más de la mitad de los 1.2 millones de abortos provocados anualmente en EEUU se practican en mujeres que tienen menos de 30 años. El último paciente de ese día durante el cual Los Angeles Times llevó a cabo su entrevista con el abortista, fue una mujer que tenía poco más de 30 años, y ya se había practicado 4 abortos porque dice que se le olvida tomar la píldora [que también es abortiva parte del tiempo – nota de VHI].

Según el abortista Harrison, su libro de citas siempre está lleno. Claro, en EEUU se aborta a uno de cada cuatro bebés concebidos. Cada año el negocio del aborto mata al 25% de la población de esta nación. Imagínese las implicaciones económicas y sociales de esta matanza de seres humanos inocentes, cuyo número es tan elevado.

Lo que está sucediendo en ese centro de abortos de Arkansas está sucediendo también a través de todo EEUU. ¿Se da cuenta usted de la magnitud de esta tragedia? Por favor, rece y haga todo lo que pueda, para que termine este holocausto actual.

Este artículo fue publicado en enero del 2006

este articulo me llamo la atención porque era la realidad de estados unidos hace un par de años y si en Estados Unidos sucedia eso  onmaginense en nuestro pais ojal que con la ley antiaboetos que acaba de firmar el presidente de estados unidos esta realidad sufra un cambio radical.

Viernes 29 de octubre de 2010 | Internacional
A tres días de la crucial segunda vuelta presidencial en Brasil y horas antes de que los candidatos dieran por finalizada la campaña, el Papa Benedicto XVI reavivó la controversia sobre el aborto, en el país con mayor población católica del mundo.

El Pontífice afirmó de forma tajante que los sacerdotes tienen el “deber de emitir un juicio moral, incluso en política” y condenó los proyectos políticos “que contemplan abiertamente o de forma oculta la despenalización del aborto”.

Su intervención es particularmente sensible, dado que ya tres obispos han pedido votar en contra de Dilma Rousseff, quien en la primera vuelta perdió cientos de votos debido a la difusión de una entrevista que data de 2007, cuando pidió tratar la interrupción del embarazo como un tema de salud pública. A raíz de ello, tanto José Serra como Rousseff han reiterado una y otra vez que se oponen al aborto.

Sobrevivientes al aborto

Publicado: octubre 24, 2010 de esther11 en Uncategorized

El caso de la bebita Ana Rosa Rodríguez – el carnicero de la avenida “A”, por Magaly Llaguno
Así le llaman al abortero de Nueva York, Abu Hayat, quien mutiló a una bebita de ocho meses de concebida, mientras intentaba matarla. La niña Ana Rosa Rodríguez, sobrevivió el aborto a pesar de que pesaba solo tres libras y media y de que el abortero le había arrancado su brazo derecho. La bebita es preciosa, normal en todos los demás aspectos y sonríe con facilidad. Su madre Rosa Rodríguez, de veinte años de edad, declaró llorando que le informó al médico abortero que había cambiado de idea, y que ya no quería abortar. Sin embargo, éste le dijo que tenía que hacerlo, la inyectó y le practicó el aborto de todos modos.
El “Dr.” Hayat le cobró a la señorita Rodríguez $l,000.00 en efectivo por el aborto, y retuvo su tarjeta de residencia, su pasaporte y algunas prendas como colateral por los otros $500.00. Al despertar de la anestesia después del aborto, las ropas de Rosa estaban empapadas en sangre y aún así la enviaron a su casa, diciéndole que volviera al otro día. Esa noche se le presentaron dolores intensos y tuvo que ser ingresada en el hospital, donde dió a luz a su hijita mutilada. Rosa había obtenido el teléfono del abortero en el periodico hispano El Diario de Nueva York.
El Dr. Hayat fue acusado por las autoridades de practicar un aborto ilegal (después de las 24 semanas de gestación), y su licencia fue revocada debido a éste y otros siete casos.
El abortero que mutiló a la bebita de Rosa Rodríguez no tenía seguro y se declaró en bancarrota, por lo que Rosa ha quedado sola con su bebita y otra niña de dos años, mientras el El Dr. Hayat apeló la decisión del tribunal que lo condenó por arrancarle el brazo a la bebita Ana Rosa Rodríguez a quien fracasó en hacerla abortar. Su abogado, Ronald Veneziano, usará el monstruoso argumento de que Ana Rosa, de 30 a 32 semanas en aquel momento, era un feto y de que “un feto no es una persona y [por lo tanto] no puede ser asaltada.” Hayat, por su parte, argumenta falazmente que la decisión del tribunal “viola los ‘derechos’ de las mujeres al aborto.”

Testimonio de Gianna Jensen
La madre biológica de Gianna Jensen intentó abortarla hace 17 años. Le inyectaron una mezcla especial en el útero capaz de abrasar al feto por dentro y por fuera.
Gianna: “Se supone que después nace un bebé muerto, pero aparecí y dije ‘¡Hola!’ y me llevaron a un hospital en ambulancia, aunque esto normalmente no suceda, porque si el bebé abortado nace vivo lo dejan morir, ya que de cualquier forma le han estado diciendo al resto del mundo que no es un bebé.”
Pesaba exactamente un kilo al nacer y tenía serios problemas neurológicos que han perdurado hasta hoy; hasta los tres años vivió en hogares temporales y seis meses después la adoptaron sus padres actuales. Nunca le hablaron de lo que había pasado hasta poco después de cumplir los doce años, cuando volvió a preguntarle a su madre cuál era la razón de su problema físico.
Gianna: “Toda la vida me habían dicho que yo era así porque nací prematura y porque había tenido un parto traumático. Pero esta vez ella me dijo: ‘¿de veras quieres saberlo?’ Yo le dije que sí. Me dijo que mi madre biológica tenía 17 años y un embarazo de siete meses y justo cuando me iba a descubrir esta tremenda verdad de mi vida, la miré y le dije: ‘Ella me abortó, ¿verdad?’ Lo supe antes de que me lo contase.”
Diana de Paul, madre adoptiva de Gianna: “Los médicos dicen que ella tenía una increíble deseo de vivir y que eso tuvo mucho que ver con que ella se salvara.”
Gianna: “Seamos o no sobreviviente de un aborto, yo creo que todos deberíamos tratar de sorprendernos por las pequeñas maravillas de todos los días y asombrarnos de que ocurran, estamos siempre tan ocupados que no nos cuenta.”
La madre adoptiva de Gianna: “Pienso que ella no da por sentada la vida como muchos jóvenes que creen que son inmortales, que no tienen el concepto de que la muerte es posible.
“Cuando le conté a Gianna su verdadera historia, le dije que tenía que estar agradecida por tener la oportunidad de estar viva y creo que ella aprecia más la vida porque entiende lo cerca que ha estado de la muerte.”

Patricia Case
Hace 45 años, los padres de Patricia querían divorciarse, según la ley para poder hacerlo debían estar un año completo separados físicamente, antes de que se les concediera el divorcio. Poco antes de cumplirse el plazo, aquella mujer quedó embarazada, con lo que resultaba imposible demostrar el año de separación total.
Patricia: “Trató de abortarme…. varias veces, porque ella no me quería, yo era un obstáculo para su divorcio.”
Después del tercer intento fallido, Patricia nació y fue adoptada. Llevó una vida normal junto a su familia hasta 1985, cuando por una larga pero inexplicable sensación de rechazo intentó suicidarse.
Patricia: “En la etapa de mi rehabilitación, hablé con mi madre adoptiva sobre las cosas que estábamos tratando con mi terapeuta y entonces fue cuando me habló de los intentos de aborto. Me dijo que cuando era pequeña yo rechazaba a la gente, no me dejaba abrazar, ni acariciar. Creo firmemente que muchos de mis problemas tienen que ver con el rechazo que sentía de mi madre biológica, mientras yo estaba en su vientre.”
Después de su experiencia, Patricia llegó a la conclusión de que ningún problema es en realidad demasiado grande, como la larga cesantía de su esposo que les obliga a trabajar en cualquier cosa, incluso los domingos; ni la angustia de muchas mujeres como su madre.
Patricia: “Si todos los niños que se abortan en los Estados Unidos en un año fueran entregados en adopción, todavía quedarían 500,000 parejas en espera.”

Testimonios sobre el aborto

Publicado: octubre 23, 2010 de oegg en Uncategorized

Les presentamos algunas opiniones y testimonios sobre el aborto.Y planteamos más opiniones a favor del derecho al oborto que en contra debido a que los grupos que se autodenominan provida inundan en la actualidad con demasiadas falsedades y códigos morales la red de internet.

¿Hay algo que debatir?
Dr. Hernández.

Lo que actualmente hay que debatir, tanto si el aborto se encuentra prihibido, despenalizado o legal, no es si las muejres van a abortar o no. Las mujeres ya abortan a pesar de la prohibición oen la legalidad. Lo que hay que discutir son las condiciones en las que las mujeres abortan y/o podrían abortar.

 

Y después del aborto, ¿Que?
Dr. Betencourt.

No existe una sola manera de experimentar el aborto.

Las mujeres pueden tener reacciones muy diversas frente al mismo hecho y ello depende fundamentalmente de cómo ellas tomen su decisión. Algunas pueden experimentar sentimientos negativos, como la culpa y esto se potencia y facilita en ambientes en los que la sociedad no acepta el aborto. Sin embargo, muchas otras sienten alivio o se sienten liberadas y en condiciones de continuar su vida con una nueva opción. Aunque, claro está, seguramente hay quienes tienen sensaciones mezcladas o ambivalentes después de la interrupción de su embarazo.

Los grupos conservadores que están en contra del aborto han difundido la idea de que existe un “trauma post aborto” que provoca depresión profunda en “todas” las mujeres que se interrumpen su embarazo. El hecho es, sin embargo, que no existe ninguna evidencia científica que demuestre que esto es cierto. Por el contrario, muchas mujeres experimentan alivio después de practicarse el aborto. Las depresiones severas después de un aborto son poco frecuentes. No hay indicios de que el aborto en sí mismo constituya una causa de depresión, exceptuando los casos en que el aborto se realiza en contra de la voluntad de la mujer, sea por presión de su pareja, familiar o por cuestiones económicas.

 

Aborto y Salud reproductiva
Jornadas internacionales (FPFE).

La FPFE reconoce el control sobre la fecundidad como un derecho básico de las personas y como un elemento de progreso social. Para ejercer ese control hombres y mujeres utilizan fundamentalmente métodos de planificación familiar pero también el aborto es una opción, a veces la única, para conseguir ese objetivo. Por tanto no es posible desligar la defensa de la planificación familiar de la defensa del derecho al aborto.

El deseo de tener un hijo o el deseo de no tenerlo, unido a la decisión que en un momento determinado se tome sobre un embarazo ya iniciado, moviliza tal cúmulo de sensaciones personales y tiene tantas implicaciones sociales que no es posible afrontarlo desde un enfoque parcial.

Todo lo relacionado con la IVE requiere una visión multidisciplinar, en la que se pueda combinar tanto los aspectos individuales como colectivos, privados y públicos y sobre todo, donde se tenga en cuenta la opinión y las necesidades de las mujeres. Por ello, la FPFE no pretende liderar el amplio movimiento existente en defensa del derecho al aborto sino aportar con humildad los esfuerzos realizados en este campo, trabajando en colaboración con otros colectivos y asociaciones cuyos fines son, en este campo, afines.

Para ver más testimonios sobre el  aborto has clic en el siguiente link  http://www.abortos.com/testimonios_aborto.htm#N11

Oscar González